Cronología

Vivir según diferentes calendarios

La religión desempeña un papel fundamental en la forma en que las personas conciben y miden el tiempo. Las lápidas del Judensand están fechadas según el calendario judío. Este cuenta los años a partir de la «creación del mundo», tal y como se narra en la Torá. Según la tradición judía, nos encontramos en el sexto milenio después de la creación.  

En el cristianismo, en el siglo VII se impuso la cuenta de los años «después del nacimiento de Cristo» (en latín: anno domini). El calendario gregoriano, que hoy se utiliza en todo el mundo, se basa en este sistema de contabilidad. El calendario judío es un calendario lunisolar: cada mes comienza con la luna nueva. Dado que los doce meses son aproximadamente once días más cortos que un año solar, se intercala periódicamente un «mes intercalado». El Año Nuevo judío (Rosh Hashaná) cae, por tanto, siempre en otoño. 

Curiosidades

El año 5790 del calendario judío corresponde, en su mayor parte, al año 2030. 
Para convertir un año del calendario judío a nuestro calendario, hay que restar 3760. Ejemplo: 5790 – 3760 = 2030. Ten en cuenta que el año judío empieza en otoño, por lo que esos meses aún pertenecen al año anterior. 
En el islam, los años se cuentan a partir de la Hégira, la emigración del profeta Mahoma de La Meca a Medina, que tuvo lugar en el año 622 d. C. ¿Se te ocurren otros calendarios?